El gran Fred Gwynne, famoso por su papel de Herman Munster en la serie televisiva "Los Munsters", gracias a su fisico alto y desgrabado fue idoneo para este papel.

En 1964, Universal Pictures, en coproducción con Kayro-Vue, andaba preparando una nueva serie de televisión basada en los personajes del cine de terror que habían hecho la fortuna de los famosos estudios de Hollywood durante las décadas de los treinta y los cuarenta. La producción se llamaría "The Munsters", y mostraría, en clave absolutamente humorística, la cotidianeidad de una familia de inmigrantes transilvanos rendidos al american way of life de los dorados años sesenta. Los carácteres de los diferentes personajes estaban ya perfectamente definidos por los creativos: el padre sería Herman Munster,Monstruo de Frankenstein, mientras que la madre Lily, sería una vampiresa, un hijo, el pequeño Eddie, un precoz hombre-lobo, abuelo, el mismísimo Conde Drácula y finalmente, la sobrina de Lily, Marilyn, sería una hermosa joven convencida de ser la "oveja negra" de la familia, dado que no se parece en absoluto a sus peculiares parientes.
Fue un gran éxito que consiguió dos temporadas de emisión de 1964 a 1966. En este sentido, la fama de los intérpretes que protagonizaron la serie llegó a ser tal, que su presencia era requerida en inauguraciones de grandes áreas comerciales o, incluso, de parques de atracciones, lugares donde el cast debía personarse con su maquillaje y vestuario de trabajo bajo el abrasador sol californiano.
Fue un gran éxito que consiguió dos temporadas de emisión de 1964 a 1966. En este sentido, la fama de los intérpretes que protagonizaron la serie llegó a ser tal, que su presencia era requerida en inauguraciones de grandes áreas comerciales o, incluso, de parques de atracciones, lugares donde el cast debía personarse con su maquillaje y vestuario de trabajo bajo el abrasador sol californiano.
Como tantas veces ha ocurrido en el mundo del espectáculo, después de un gran éxito se produce, curiosamente, una pérdida de interés de directores y productores en un determinado intérprete que se traduce en un período de letargo laboral. Esto pareció suceder también en la carrera de Fred Gwynne, poco trabajo para un actor de las enormes posibilidades de Gwynne, quien, pese a todo, brillaba excepcionalmente a cada nueva aparición en pantalla. Con el medio radiofónico, inició una fecunda colaboración de 1975 a 1982, años entre los que su inconfundible voz tomó parte en 79 episodios del popular programa "The CBS Radio Mystery Theatre". Los dos últimos trabajos remarcables de Gwynne fueron para el medio cinematográfico, teniendo lugar en 1984, cuando apareció en la excelente "The Cotton Club" de Coppola, y en 1989 en la adaptación de la novela de Stephen King "Pet Sematary" dirigida por Mary Lambert y en la que el actor ofrecía una inquietante interpretación en uno de los más terroríficos relatos del moderno maestro del horror.
Fred Gwynne murió a consecuencia de un cáncer en 1993, dejando un legado indiscutible a las nuevas generaciones de actores cómicos, que siguen viendo en él un ejemplo de coherencia y honestidad en la profesión actoral, y a uno de los más importantes intérpretes de comedia de la historia de la televisión americana. Y para el gran público, indiscutiblemente, Fred Gwynne seguirá teniendo los rasgos de aquel Herman Munster dulce, afectuoso e ingenuo que cautivó a toda una generación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario